Tiempo de lectura: 4 minutos

En contextos donde la pobreza estructural sigue marcando la vida de millones de personas, las políticas públicas requieren enfoques integrales, coordinados y sostenidos en el tiempo. Honduras es uno de esos escenarios donde la desigualdad, especialmente en el ámbito rural, plantea desafíos complejos que no pueden abordarse desde una única dimensión.

En este contexto, iniciativas como Red Solidaria Honduras (programa insigne de la presidenta Xiomara Castro en la lucha contra la extrema pobreza en Honduras) buscan articular respuestas desde lo público, combinando inversión, coordinación institucional y trabajo directo con las comunidades. Para profundizar en este modelo, conversamos con Óscar Andrés González, coordinador de la Unidad de Fortalecimiento de la entidad hondureña, quien nos explica cómo se estructura esta intervención, cuáles son sus principales retos y por qué el empleo y la generación de ingresos son claves para romper el ciclo de la pobreza.


Muy buenas, hoy tenemos el placer de entrevistar a Óscar Andrés González, coordinador en la Unidad de Fortalecimiento del proyecto Red Solidaria. Bienvenido, Óscar.

Buenos días, muchas gracias. Ha sido un recibimiento muy amable. Llegar hasta aquí ha sido realmente importante para nosotros.

Para comenzar, cuéntanos en profundidad qué es Red Solidaria y a qué se dedica.

Red Solidaria es una entidad con desconcentración funcional de la Secretaría de Desarrollo Social de Honduras. En términos prácticos, es una agencia de proyectos de inversión pública orientada a combatir la pobreza a través de seis ejes de trabajo: fortalecimiento del capital humano, educación, salud, infraestructura, ambiente y generación oportuna de ingresos.

Trabajamos con una estrategia diferenciada para el ámbito rural y urbano, entendiendo que la pobreza tiene múltiples dimensiones. Nuestra intervención es integral: buscamos incidir en todos los indicadores de pobreza, independientemente del método de medición utilizado, a través de servicios que llegan directamente a la población.

Además, gestionamos proyectos financiados tanto por el Tesoro Nacional como por organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo o el Banco Centroamericano de Integración Económica, junto a cooperación técnica internacional.

Red Solidaria actúa como un ente coordinador entre instituciones públicas, privadas y sociedad civil. ¿Cómo se articula esa coordinación?

El objetivo es evitar intervenciones dispersas y concentrar los esfuerzos en territorios concretos. Aunque trabajamos con múltiples instituciones —más de veinte secretarías de Estado—, lo hacemos mediante convenios de cooperación interinstitucional que permiten llevar paquetes de intervención completos a las comunidades priorizadas.

También colaboramos con organizaciones no gubernamentales y cooperantes internacionales. Esto nos permite focalizar mejor los recursos en zonas con mayores carencias. Según datos del Instituto Nacional de Estadística de Honduras, en 2022 el país registraba alrededor de un 73% de pobreza y un 46% de pobreza extrema.

Reducir estos niveles no es sencillo, pero la coordinación institucional es clave para avanzar de forma estructurada y no fragmentada.

¿Cómo identificáis las necesidades de la población y priorizáis las intervenciones?

En 2022 realizamos un levantamiento de información a nivel nacional que nos permitió identificar las aldeas con mayores índices de pobreza extrema, especialmente en el ámbito rural. En Honduras existen más de 3.800 aldeas, y prácticamente todas presentan algún nivel de pobreza, pero era necesario priorizar.

A partir de ese diagnóstico, identificamos carencias concretas: falta de centros educativos, ausencia de servicios de salud, dificultades de acceso o falta de oportunidades productivas.

Por ejemplo, en muchas comunidades rurales el acceso a un centro de salud puede implicar desplazamientos de varias horas, lo que en la práctica supone perder una jornada laboral. Para responder a esto, desarrollamos equipos de salud familiar que se desplazan directamente a las comunidades, visitando casa por casa.

Estos equipos —compuestos por personal médico y comunitario— no solo atienden necesidades básicas, sino que también detectan otras problemáticas como el analfabetismo o la falta de registro civil. Este enfoque ha permitido incluso declarar municipios libres de analfabetismo en coordinación con la Secretaría de Educación.

¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrenta Red Solidaria y qué objetivos os planteáis a medio y largo plazo?

El principal reto es la financiación. En 2023, más del 80% de la inversión pública en Honduras provenía de fondos externos, ya sea mediante préstamos o cooperación internacional. Esto limita la capacidad del Estado para sostener y ampliar las intervenciones con recursos propios.

Por ello, uno de nuestros ejes estratégicos clave es la generación de ingresos. Entendemos que el empleo es el factor que más incide en la reducción de la pobreza. Apostamos por fortalecer capacidades productivas a través de créditos blandos, capital semilla y formación financiera.

Actualmente contamos con más de 2.000 cajas rurales, que funcionan como estructuras comunitarias de apoyo económico. Nuestro objetivo es que las personas puedan generar sus propios ingresos y alcanzar sostenibilidad.

No buscamos modelos asistencialistas, sino empoderar a las comunidades, devolviéndoles su dignidad y capacidad de decisión. También trabajamos con estructuras locales, como mesas solidarias, que supervisan los proyectos y permiten medir su impacto mediante sistemas de seguimiento y evaluación.

A largo plazo, aspiramos a fortalecer el sector productivo rural y reducir la migración forzada, ofreciendo oportunidades reales en los territorios.

Para cerrar, ¿qué importancia tiene el trabajo comunitario en este proceso?

Es fundamental. Sin la comunidad no es posible avanzar. El desarrollo solo es sostenible cuando las personas se apropian de los procesos, participan activamente y construyen soluciones desde su propio territorio.

El cooperativismo, el emprendimiento local y la organización comunitaria son claves para lograrlo. Por eso, también valoramos mucho el intercambio de experiencias con otros países, que nos permite aprender y mejorar nuestras estrategias.

Estamos muy agradecidos por la oportunidad de compartir nuestro trabajo y seguir construyendo alianzas.

Emprendimiento Colectivo ha publicado esta entrevista con el permiso de la entrevistada mediante una licencia de Creative Commons.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicaciones Similares